Otro artículo interesante a propósito del tema de defectos de la visión
Lentes ocultos contra la presbicia
Nuevos intraoculares funcionan incluso en personas con astigmatismo
Primero se incorpora el lente interno en un ojo y una semana después, en el otro (Gil Montano/Archivo)
GIULIANA CHIAPPE | EL UNIVERSAL
lunes 28 de febrero de 2011 12:00 AM
Esos típicos lentes rectangulares contra la presbicia ya no serán imprescindibles. Ese defecto visual, que suele aparecer pasados los 40 años, se puede corregir con lentes ocultos dentro del ojo incluso en personas con astigmatismo.
Hasta hace poco, los lentes intraoculares para corregir la presbicia no funcionaban en personas con astigmatismos preexistentes. Las nuevas versiones de estos lentes, de carácter multifocal tórico, son capaces de corregir cuatro defectos visuales a la vez: miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia en la misma operación. Por eso, quienes antes no podían ser operados de presbicia porque tenían astigmatismo, ahora sí pueden recurrir a esta intervención.
Uno de los cinco oftalmólogos que, en el mundo, fueron escogidos para realizar el estudio prospectivo de este avance médico es venezolano, Enrique Suárez Cabrera. Este oftalmólogo, que atiende en el Centro Médico Docente La Trinidad, explica que la cirugía dura alrededor de cinco minutos y que, bajo anestesia local se opera un ojo primero y a la semana siguiente el otro.
El proceso de adaptación no resulta excesivamente difícil. Esa primera semana resulta un tanto incómoda para los pacientes por la desigualdad en la visión de ambos ojos. Además, durante el primer mes, cerca de 70% de las personas intervenidas observan halos o destellos de luz por lo que no es conveniente que manejen en horas nocturnas.
A los dos días, los pacientes ya pueden leer sin lentes y a las dos semanas, el paciente puede leer en la pantalla de la computadora.
Explica Suárez que para determinar si un paciente es buen candidato para la intervención, se le debe realizar una evaluación oftalmológica completa, que descarte enfermedades sistémicas como la diabetes, pues no permite la colocación del lente por las posibles alteraciones de retina a futuro. Tampoco son aptos pacientes con ojo seco severo o con cirugías refractivas previas.
Posteriormente debe realizarse la evaluación oftalmológica de rutina, la biometría para el cálculo del poder de los lentes intraoculares y topografías cornéales para determinar el eje exacto del astigmatismo donde se debe alinear ese nuevo lente intraocular.
Este tipo de lentes también se puede colocar a pacientes con cataratas, cuyo cristalino se reemplaza con los lentes intraoculares. Los pacientes con cristalino en estado transparente pero no funcional, que son los que tienen presbicia, al reemplazar el cristalino por el lente intraocular multifocal no presentarán cataratas en un futuro porque ya no tiene cristalino que se torne opaco.
Hasta hace poco, los lentes intraoculares para corregir la presbicia no funcionaban en personas con astigmatismos preexistentes. Las nuevas versiones de estos lentes, de carácter multifocal tórico, son capaces de corregir cuatro defectos visuales a la vez: miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia en la misma operación. Por eso, quienes antes no podían ser operados de presbicia porque tenían astigmatismo, ahora sí pueden recurrir a esta intervención.
Uno de los cinco oftalmólogos que, en el mundo, fueron escogidos para realizar el estudio prospectivo de este avance médico es venezolano, Enrique Suárez Cabrera. Este oftalmólogo, que atiende en el Centro Médico Docente La Trinidad, explica que la cirugía dura alrededor de cinco minutos y que, bajo anestesia local se opera un ojo primero y a la semana siguiente el otro.
El proceso de adaptación no resulta excesivamente difícil. Esa primera semana resulta un tanto incómoda para los pacientes por la desigualdad en la visión de ambos ojos. Además, durante el primer mes, cerca de 70% de las personas intervenidas observan halos o destellos de luz por lo que no es conveniente que manejen en horas nocturnas.
A los dos días, los pacientes ya pueden leer sin lentes y a las dos semanas, el paciente puede leer en la pantalla de la computadora.
Explica Suárez que para determinar si un paciente es buen candidato para la intervención, se le debe realizar una evaluación oftalmológica completa, que descarte enfermedades sistémicas como la diabetes, pues no permite la colocación del lente por las posibles alteraciones de retina a futuro. Tampoco son aptos pacientes con ojo seco severo o con cirugías refractivas previas.
Posteriormente debe realizarse la evaluación oftalmológica de rutina, la biometría para el cálculo del poder de los lentes intraoculares y topografías cornéales para determinar el eje exacto del astigmatismo donde se debe alinear ese nuevo lente intraocular.
Este tipo de lentes también se puede colocar a pacientes con cataratas, cuyo cristalino se reemplaza con los lentes intraoculares. Los pacientes con cristalino en estado transparente pero no funcional, que son los que tienen presbicia, al reemplazar el cristalino por el lente intraocular multifocal no presentarán cataratas en un futuro porque ya no tiene cristalino que se torne opaco.



